XXXIII Domingo ordinario
XXXIII Domingo ordinario

XXXIII Domingo ordinario
El Señor está con nosotros
Marcos 13, 24-32
P. Toribio Tapia Bahena
Diócesis de Cd. Lázaro Cárdenas
1.Lectura
Describe el marco cósmico en el que aparecerá el Hijo del hombre (vv. 24-25)
¿Con qué vendrá el Hijo del hombre que llegará entre nubes? ¿A quiénes reunirá? ¿desde qué puntos los congregará?
¿Con qué planta se hace la comparación del v. 28? ¿Cómo se sabe que es el verano al observar la higuera? ¿Cómo se darán cuenta los discípulos, de acuerdo al texto bíblico, que Él está cerca? (ver v. 29; también vv. 14-23).
¿Cuáles son las tres afirmaciones de los vv. 30-32?
Lee también 13,1-4: ¿De qué se admira uno de los discípulos al salir del Templo (v. 1) ¿Cuál es la respuesta de Jesús (v. 2)? ¿Quiénes son los que preguntan en privado sobre el tiempo y el modo en que sucederá la destrucción del Templo? Ver también Mc 1,16-20. 29.
Si tienes un poco más de tiempo pon especial atención en los vv. 5-13 ¿Qué recomendación da Jesús a los discípulos en el v. 5? La referencia a los usurpadores en el v. 6 ¿puede tener relación con la manifestación gloriosa del v. 26? De acuerdo al v. 8 ¿cómo se interpretan los diversos acontecimientos? ¿Qué recomienda Jesús a los discípulos en el v. 9? ¿Ante quién deberán dar testimonio los discípulos (v. 9)? De acuerdo al v. 9 ¿antes de qué cosas debe ser proclamada la Buena Noticia a todas las naciones? ¿Con qué frase concluye los vv. 11-13?
De acuerdo a lo que se narra en los vv. 14-20 ¿la destrucción es total? Véase también el v. 7. De acuerdo al v. 20 ¿en atención de quiénes el Señor ha abreviado esos días? ¿Qué actitud deberán tener los discípulos ante quienes les digan que ven al Cristo (v. 21)? ¿Qué harán los falsos cristos y los falsos profetas? ¿para qué? ¿Con qué recomendación termina el v. 23?
Ahora, relaciona esta última recomendación con los vv. 33.35.37. ¿Existe alguna relación? ¿cuál?
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Para comprender mejor este evangelio pongamos especial atención, en primer lugar, al estilo en el que habla. Este tipo de lenguaje que usa diversos tipos de figuras (celestes y terrenas), imágenes y símbolos, es conocido como apocalíptico. Es común a todas las culturas y se usa, más que para infundir temor, para insistir en un convencimiento. En la Biblia, especialmente en los evangelios (Mc 13; Lc 21,8-36; Mt 24,1-25,46), el lenguaje apocalíptico se usa como un recurso valioso para convencer de algo importante a los discípulos.
En segundo lugar, vale la pena poner atención en la pregunta detonadora del discurso de Jesús. Después de que uno de los discípulos queda admirado de las construcciones (el Templo y sus edificios contiguos) Jesús afirma que de eso no quedará “piedra sobre piedra” (13,2) ; todo será destruido . Una vez que pasan al monte de los Olivos y quedan frente al Templo los discípulos que habían sido llamados al comienzo del evangelio (Pedro, Santiago, Juan
y Andrés; 1,16-20.29) preguntan a Jesús sobre cuándo y cómo sucederá aquella destrucción. Jesús no les responde especialmente sobre el cuándo y cómo sino acerca de la actitud que deberán tener ante las diversas situaciones que les tocará padecer. Así, los discípulos tendrán que estar muy listos para que nadie los engañe (v. 5. 22), tampoco deberán espantarse (v. 7); tendrán que estar al pendiente de ellos mismos (v. 9) y perseverar hasta el final (v. 13). El evangelio insiste en que los discípulos deberán estar atentos, velando despiertos (v. 23. 33. 35. 37). De estas actitudes depende, en gran parte, la fidelidad al Señor que está llegando.
En tercer lugar, no olvidemos que el tema que sirve de punto de partida para el discurso de Jesús es precisamente la destrucción del Templo. De acuerdo a la trama narrativa del evangelio de Marcos el Templo ha perdido su función: es una cueva de ladrones (11,17), se ha convertido en un instrumento de explotación (12,41-44) . Los discípulos quieren que Jesús comparta su emoción ante la majestuosidad del Templo; él, por el contrario, les habla de su destrucción, de su caducidad. No habían entendido, una vez más, las palabras de Jesús.
En cuarto lugar, Marcos habla de que el sol se oscurecerá, la luna no dará resplandor y de que las estrellas se caerán; con esto pretende remarcar la venida gloriosa del Hijo del Hombre, del Señor Jesús. Es muy probable que en este evangelio el oscurecimiento de los astros principales y la caída de las estrellas tengan una fuerte carga simbólica. Los astros podrían estar representando a los imperios opresores del pueblo de Israel . Desde esta perspectiva los astros no sólo sirven de marco cósmico para la manifestación del Hijo del Hombre; refieren además la consecuencia principal de la presencia del Señor en la historia del ser humano: que se opaque y desaparezca lo que oprime. La caída de los imperios que oprimen y de los falsos dioses que se alimentan con sangre de los más pobres caerán y habrá espacio para que se manifieste Jesucristo y la gente se congregue, sin importar el lugar de donde proceda.
En quinto lugar, no debemos confundirnos en el momento de comprender los vv. 28ss que hablan de la higuera. Como en el v. 14 aquí también se pide a los discípulos una especial agudeza mental. No se trata de aprender la comparación o el acertijo de la higuera sino más bien aprender de lo que le pasa a la misma higuera. Se habla de una higuera específica: el templo. Es una higuera que tiene mucho follaje pero no da fruto; una higuera que Jesús ha declarado estéril para siempre (11,12-14); está podrida de raíz (11,20). Esa higuera –según Marcos- es el templo de Jerusalén y representa el olvido de Dios y de los hermanos. Cuando los discípulos vean que suceden esas cosas (Mc 13,4), es decir el fin de una manera equivocada de comprender la relación con Dios y con los hermanos, está a la puerta la presencia definitiva del Señor Jesucristo; deben animarse porque comienza, con la presencia del Señor, una etapa definitiva.
Por último, para el evangelio de Marcos lo importante no es tener la fecha exacta de estos acontecimientos sino la actitud con la que se disponga el discípulo para descubrir, valorar y comprometerse con la presencia del Señor en la historia de los hombres. Y es que, desde una sana perspectiva antropológica, la precisión temporal no necesariamente provoca fidelidad; quizás por eso mismo se deja claro que nadie sabe ni el día ni la hora de esos acontecimientos. Se tiene cuidado en dejar el asunto en suspenso y hasta se dice que ni siquiera Jesús sabe el tiempo en que deberán suceder estas cosas; es otra manera de decir que lo más importante no es el cuándo sino el cómo encuentre el Señor a los discípulos.
En resumen, como hemos podido constatar, este evangelio no habla del fin del mundo; más bien habla del inicio de una nueva manera de comprender la historia del hombre a partir de Jesucristo. No tiene como mensaje principal las catástrofes y desgracias sino la fidelidad de los discípulos en cualquier circunstancia, especialmente, en las más difíciles y determinantes de la vida. Presenta además el convencimiento de que, con la presencia del Señor, se ha iniciado una nueva y definitiva manera de comprender las relaciones entre las personas y de éstas con Dios.
2.Meditación
¿En qué me hace reflexionar este texto de la Palabra de Dios? Señalar algunos puntos.
Ya hemos visto que este evangelio no habla del fin del mundo sino del comienzo de una nueva manera de ver la vida y la historia personal y comunitaria ¿qué puedo meditar acerca de esto?
¿Qué me dice este evangelio acerca de la fidelidad como discípulo en los momentos más difíciles de la vida?
¿En qué me hace pensar este evangelio respecto de las consecuencias personales y comunitarias de su presencia entre nosotros?
3.Oración
Demos gracias a Dios por su presencia definitiva, amorosa y eficaz entre nosotros.
Pidámosle perdón por las ocasiones en que hemos vivido con miedo olvidando la esperanza y el compromiso.
Roguémosle por todas las personas que desgastan su vida para que el Señor se haga presente entre nosotros.
Recordemos en ambiente de oración algunos momentos significativos de nuestra vida personal o comunitaria en la que hemos percibido que el Señor camina con nosotros.
Alabémoslo porque está con nosotros en nuestra historia; prometámosle que trataremos de poner lo que está de nuestra parte para construir una sociedad mejor.
4.Contemplación – acción
¿En qué debo poner más empeño para no ser un discípulo miedoso? ¿En qué debo convertirme para ser un discípulo que sabe enfrentar con seriedad evangélica las dificultades y retos que se me van presentando?
¿Qué podemos y debemos hacer como grupo, familia o parroquia para que la presencia del Señor sea cada vez más efectiva en nuestra vida?
¿En qué debemos mejorar como comunidad parroquial o familia para testimoniar que la presencia del Señor entre nosotros realmente nos hace más hermanos y mejores hijos de un mismo Padre?
El mensaje de este evangelio es ¿para meter miedo o para descubrir, entre otras cosas, la importancia de tomar decisiones adecuadas ante las situaciones difíciles?
¿Qué podemos hacer para estar más atentos, no sólo para descubrir la presencia de Dios, sino también para ver en qué espacios ha faltado que lo hagamos presente?
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